jueves, abril 30

Anhelos

Hay noches en las que el cansancio es tal que solo quiero dormir. Sin embargo, el sueño desaparece en cuanto mi cabeza toca la almohada. Estoy despierta en medio de un batido de recuerdos e ideas que sólo me hacen llorar. Sigo cansada, así que no pienso en huir, no pienso en realidad. Puedo sentir las lágrimas rodando de mis ojos a mis mejillas, pero no sé por qué lo hacen. Puedo escuchar voces en mi cabeza, ni siquiera parecen hablar de mí. Sobre todas las cosas, siento un cosquilleo en las manos, en los dedos que se estiran buscando, primero, mi teléfono y, segundo, tú número en la agenda. Las opciones son llamar o dejar mensaje. Tú sabes que no lo hago, no tienes llamadas mías en la madrugada, aunque en ocasiones sí tienes mensajes que me gustaría dijeran que quiero hablarte. Tampoco sé qué diría si te hablará, o que dirías tú sí te descubres contestando mi llamada. 
No lo hago, lo sabes. 
No sabes que cada que no lo hago, casi lo hago.

sábado, abril 25

Bloodstream

Doy la vuelta y ahí estás. Te observo sin siquiera parpadear y debes saber que estoy pensando en si eres real o una alucinación más. Es poco probable que estamos tan cerca y me da miedo ilusionarme con un espejismo. Bajo la mirada, pretendo que no pasa nada y entonces llegas tú, tan improbable como imposible. Me abrazas tan fuerte e imagino me lees la mente y sabes que necesito saber que no es otro sueño mío donde tú llegas de repente, sólo para de igual manera irte. Te puedo sentir, y no sólo flotando en mi mente y en mi sangre. Son tus brazos en mi cintura, tu aliento en mi cuello, tus palabras en mi oído. Entre toda la gente, contra todo pronóstico: tú.

lunes, abril 20

En la vida que sueño contigo

Vivimos en cinco ciudades distintas, mismas veces que cogimos.
 En la vida que sueño contigo, estas casado esperando un hijo; tu esposa tiene nombre de flor y les tomó siete meses de sueños comprometerse.
 Te encontré el día de tu boda, mi compañero de turno y yo te deseamos feliz vida. 
Cuando entraste a la iglesia, él preguntó quién eras pues yo tenía cara de haber visto un ex, o fantasma que a fin de cuentas son sinónimos. 
Sonreí al decir que eras sólo un amigo, una exageración tanto en esa vida que sueño contigo, como en la realidad que escribo.

miércoles, abril 15

Cobarde

(Para ser muy, muy justa, quiero primero decir que esta minificción habla de intento de violación, no es gráfica en ese respecto, pero igual yo aviso.) 

Había una vez una jovencita estresada por LOS Finales. Ella vivía a una cuadra del bar hipster bohemio de moda, así que ni lo dudo cuando los amigos habituales, dos hombre y una mujer, la invitaron ahí un viernes. Pensó, unas cervezas, una botana, plática amena, risas y unas horas de no pensar en La Vida.

Ya estando ahí, se tomó el equivalente a una jarra de cerveza, más o menos un litro y un poco más. Sólo un amigo le seguía el ritmo. La otra mujer en la mesa, quien no parecía interesada en estar ahí, preguntó si querían ir a una fiesta, de preparatorianos; los más bebidos preguntaron si había alcohol y si era gratis. Terminaron todo tomando un taxi, haciendo escala en cada del amigo sobrio, vaya usted a saber para qué, y luego tomando otra taxi para llegar a la fiesta, en la que sí había alcohol gratis. Alcohol, un garrafón con poquita agua de sabor, y mucho tequila, o whisky, o ron, o vodka. Por más que la jovencita y los dos amigos tomaron, no identificaron qué estaban bebiendo. La otra mujer realmente desapareció por el resto de la noche.

Vaso en mano y muchas ganas de hacer tonterias, los tres amigos entraron a una habitación en donde se jugaba póquer de prendas. “¡Qué divertido!” dijeron los más bebidos. El otro amigo, no lo consideraba tan buena idea. Tal vez no era póquer, tal vez era manotazo, o el juego de la oca, lo importante es que ya había personas en calzones, personas en calcetines, y que la jovencita de esta historia y su amigo el ebrio, no tardaron en perder camisa y pantalón. Pero era divertido, para él por que alcohol gratis y, para ella porque definitivamente ya no estaba pensando en finales ni en graduaciones.

 No le pregunten a la jovencita que pasó después, les dirá que abrió los ojos en la cama de su amigo, toda la ropa bien puesta y él dormido; volvió a dormir, era un panorama habitual. Tal vez les diga que perdió un suéter y la pantalla de su teléfono, pero no sabe cómo sucedió y sus amigos se quedan muy callados cuando les pregunta.

El amigo ebrio les dirá que ni siquiera él intenta algo con una persona tan claramente totalmente ebria y no consciente, les dirá que la abrazó hasta quedarse dormido pensando en que podría haberla cuidado más. El otro amigo, dirá que por suerte no estaba sola, que más afortunado fue que alguno de los tres siguiera relativamente sobrio, que no sabe si contarle a la jovencita lo cerca que estuvo de violarla un tipo.

viernes, abril 10

You wear the sun

Era oficial, el sol la odiaba tanto como ella odiaba el sol. ¿Cómo podía ser tan brillante? Llevaba puestos sus oscurísimos lentes de sol y de todas maneras lo sentía, le molestaba, hacía que le dolieran los ojos, la cabeza, ¡todo! Por supuesto que no era efecto de su resaca. El sol la odiaba.
pero sus profesores no entenderían razones, y muchos menos una como esa, así que entonces ahí estaba ella, en la escuela, a las 8:30am de un sábado, lista para entregar uno de los últimos proyectos del año. Iba a matar a alguien si el profesor no aparecía pronto. O si el sol continuaba odiandola. O si nadie aparecía para hacerle compañia.
-No sé que de toda esta escena me sorprende más. Te ves terrible.
-¡Tengo lentes puestos!
-De todas maneras...
-¿También tienes proyectos que entregar?
-Dos.
-¿Qué hicimos para merecer esto?
-Tú ,enfiestar demasiado.
-Eso nisiquiera es posible.
-Igual q -Su amigo no terminó de hablar, un mensaje en su teléfono lo distrajo. Pasa suficiente tiempo con él como para saber, sólo por su expresión, de quién es. En ese momento, recuerda que ella estaba en aquel bar anoche, incluso se saludaron inicialmente, pero después... -Eh... ¿Qué te estaba diciendo?
-¿Cómo te va con Violeta?
-...¿Cómo sabes...cómo ...di.....?
-Te conozco.  Ustedes... -Preguntar era raro y hacer pausas quizá aumentaba la incomodidad, pero después de verla en el bar, bailando con un hombre, besando a otro y dejándose tocar por un tercero... -No son novios.
-Pues, estamos saliendo. Ya sabes, conociéndonos mejor, en plan pareja. -Oh...Oh,no... -Es tan encantadora, tierna... A veces hasta la percibo muy....dulce ¿sabes? de esas personas que inspiran
-¿Poemas, canciones e historias? - Ella estaba pensando en historias, historias sobre un bar supuestamente elegante en donde algunas personas iban a tener sexo, cuasi orgias. Pero su amigo no estaba pensando lo mismo, o eso esperaba porque sería increíblemente raro si luego él fuese...a ese lugar, a hacer eso....
-Sí. Es encantadora y disfruto el tiempo a su lado, disfruto que en realidad es tímida y se sonroja fácilmente, con toda la inocencia del...- No es consciente de la reacción que esas palabras le provocan, pero no importa porque su resoplido casi risa ha causado que su  amigo deje de hablar y la vea con una mirada confusa.
-Yo... esto...
-¿Qué? ¿Qué puedes tener que decir para esa respuesta, si ni la conoces realmente? Nunca has siquiera hablado con ella, fuera de saludos cordiales ¿o me equivoco? -No se equivoca -No juzgues a personas que conoces. Primero tratala, descubre cómo es realmente y luego tal vez
-¿Sabes algo? Tienes toda la razón, no la conozco realmente, no puedo decir nada sobre ella. Siempre hay tanto que aprender de la gente, tantas facetas, tantos pequeños detalles que nos hacen únicos... -Se quedaron viéndose en silencio, con más incomodidad de la soportable, incluso para ellos que casi siempre terminaban teniendo charlas incómodas. No sabía que más decir, sabia que no era su lugar decirle lo que había visto, además tal vez había sido algo de una sola noche. O tal vez sea su verdadera personalidad. -No se puede juzgar de lejos o por conocer sólo un lado. Creo que mi maestro ya está en el salón, así que mejor voy.
-Si, igual para mí. Entonces, bueno, vaya... Suerte, con tus trabajos.
-Suerte. Nos vemos.
---FIIN

En caso de que alguien este curioso de esa escena mencionada del bar, escribí una parecida, inspiración paralela a esta historia, y pueden leerla en tumblr

domingo, abril 5

"¡Detente corazón!"

"¡Detente corazón!" más el grito fue en vano, ya había el corazón atado al cerebro, ya reinaba para efectuar al mismas viejas estrategias que siempre terminaban en ingesta de alcohol y cigarros para justificar las lágrimas. El corazón ya no pertenecía al humano que habita y, siguiendo la historia de siempre, el nuevo dueño ni enterado estaba.