domingo, julio 5

Valor

Cada vez que piensa que no puede seguir, le basta con recordar el sonido de dientes impactando contra el suelo y el dolor. El infinito dolor que siguió y no solamente por el golpe; el dolor de haber estado ahí por un supuesto de no poder, porque era más fácil depender de alguien, hasta que depender llegó a los gritos, las empujones, los golpes, los moretes, las heridas, la perdida. Golpes soportó varios, sangre sólo esa vez. Después de eso, él la besó, le dijo que lo sentía, que no volvería a pasar…siempre que ella se portase adecuadamente. Antes de dormir, le recordó que sólo él podría quererla, y ayudarla, ahora que estaba tan marcada. Él se quedó dormido por cansancio, y por alcohol; ella respiró profundo antes de irse.

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