lunes, mayo 11

Bad habit

Sólo sabía que seguía  una canción, pero dos opciones me hacían sentir patética por este cansancio repentino pero razonable. Tan anunciado como inevitable, así nada más por cómo soy. No es una mala excusa, es un hecho.  Son momentos en los que, más que doler, molesta; como la pestaña que se mete al ojo, cuya sensación persiste después del momento.

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