domingo, abril 5

"¡Detente corazón!"

"¡Detente corazón!" más el grito fue en vano, ya había el corazón atado al cerebro, ya reinaba para efectuar al mismas viejas estrategias que siempre terminaban en ingesta de alcohol y cigarros para justificar las lágrimas. El corazón ya no pertenecía al humano que habita y, siguiendo la historia de siempre, el nuevo dueño ni enterado estaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario