sábado, febrero 21

Sólo tú

A veces se acuerda de su gran amor, ese que no fue para siempre, el que terminó dejándola con cajas y cajas llenas de recuerdos. A veces piensa que así debe sentirse una viuda, pero al menos ellas pueden hablar de sus esposos muertos y rara vez les dirán “súperalo”. Ni siquiera se trata de que lo extrañe, o lo quiera de vuelta. Sabe bien que esa relación terminó, murió lentamente y fue lo mejor. Sucede que esa relación duró diez años. Diez años cuando tu edad es 25, no es poco ni es mucho, es bastante. Son tantos los recuerdos, tantas las memorias, tantas las maneras de perderse en ellas. ¿Qué se hace con ellas? Los regalos, los recuerdos físicos se pueden tirar, o conservar a conveniencia, pero algo tan intangible como la memoria ¿quién la controla? ¿quién realmente vive una década sólo para terminar ignorando cada momento, cada recuerdo, cada pequeño detalle?

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