martes, febrero 10

Bsides

Lado A
No podía creerlo. Había visto en películas que acercarte a una chica, una amiga para decirle las ganas que tenias de acostarte con ella, era algo que salía mal. A veces no en el momento pero después, siempre había consecuencias. De todas maneras se armó de valor para decirle ¡y ella había respondido que tenía las mismas ganas! Ya había pasado un mes y no había consecuencias, estaba todo bien, en paz.

 Lado B
Le gustaba ese chico, de verdad le gustaba. Cuando se acercó a ella y le dijo, no pudo pensar en decirle lo mucho que había pensado en una relación con él. Se había emocionado tanto que sólo pudo decir que sentía lo mismo, las mismas ganas. Lo conocía para saber que no era de esos chicos malos que se acuestan con una distinta cada semana, que no hablaba mal de nadie y que sus relaciones había sido serias. Ni siquiera había rumores de algo malo. Podría empezarlos ella, después de tener relaciones no la llamó, ni buscó, ni tocó el tema; realmente llevaba un mes comportándose como cualquier patán y ella sólo podía pensar que era su culpa, por acostarse con él sin pensarlo, nada más por qué lo quería.

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