sábado, enero 10

Después

Te regalo la ironía de decirle amor a quien le dije que aquí no habría amor, amor. Amor. Amor. No te quieres dar cuenta lo que me desconcierta que me digas amor, amor. Un día me paraliza, al siguiente me prende como ninguna otra cosa. Tú me vuelves loca, contigo me pongo loca. Tenemos las ganas exactas de sentirlo todo siendo nada. Nuestro primer beso fue uno que me robaste cuando estaba distraída, preguntándote sobre un libro. Después me abrazaste y eso es lo más romántico de esta historia en la que rara vez nos besábamos, menos aun lo hacíamos con ternura. Aún puedo sentir ese beso que me extraño, por inusual, porque el par de encuentros anteriores a ese, pueden resumirse en sexo. Ese beso casi robado, sin sutileza y con mordidas, igual que el primero, igual que cada uno que nos dimos estando solteros. Te dejé besarme porque quería un nuevo último beso. Me besaste, supongo, para decirme que pronto volverías a estar soltero.

todavía te extraño amor

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