viernes, enero 30

An ocean apart

 Hace días iba en un camión urbano y al momento de bajarme, un tipo se me acerca y me pregunta mi nombre, a dónde voy, y si tengo whatsapp. Argumentó a su favor que no me estaba siguiendo, ni era un acosador loco o persona violenta; yo por mi parte argumenté que simplemente soy muy mamona como para dárselo. Su argumento antes de desearme un buen día y despedirse, fue que si nos encontramos de nuevo, entonces sabremos que es su destino tener mi whatsapp. Supongo que acepté porque ¿cuáles son las posibilidades de verlo nuevamente? Esto no es una película de Linklater.

Before Sunrise cumplió 20 años en enero 27. Hay personas que creen que la trilogía de Before... no podría suceder en estos tiempos, no ahora que existe facebook, twitter, instagram, snapchat, kik, line, hangouts, whatsapp, y un larguísimo etcera que dan la ilusión de una sociedad que vive en internet. El señorito me pidió mi whatsapp y es tal vez lo que Jesse haría hoy en día. En lugar de un día en Viena, un número de teléfono pensando en estos tiempos, no en 1994 cuando lo común eran teléfonos sólo en casa, o públicos, en caso de requerir llamar. ¿Eso funcionaría? ¿De qué hablarían? 

Pensemos que al final de Before Sunrise de estos tiempos, Jesse al final le pide a Celine su Facebook o whatsapp. Digamos también que ella se lo da ¿y luego? justo como dicen en la película, al principio hablarían todo el tiempo y luego menos y menos, a medida que se fueran volviendo en algo real, no una parada aventura en un país extranjero. Se verían en línea, se reclamarían tal vez, y tendrían esas incómodas pláticas de "Hola ¿cómo te va?" No pasaría nada más.

O imaginemos otro escenario, uno donde la intensidad no disminuye... pero tampoco lo hace la distancia. Él en Estados Unidos, ella en Francia. Tal vez se hubieran visto en New York, tal vez de todas maneras él se hubiera casado y ella regresado a París. Todo ese tiempo, no hubieran sido un simple ¿qué tal si...? Hubieran sabido de la frustración de querer a alguien a kilómetros de distancia, de ver sus relaciones, y las propias, pasar sabiendo que podrían hacerlo mejor, excepto porque no pueden. Lo que Jesse y Celine hacen al final de la dos, es contestar esa curiosidad de años atrás. Mientras tanto, hoy en día uno puede ver las redes sociales del otro y contestarse esa pregunta. No hay necesidad de encontrarse por casualidad.

Al final de cuentas, estos personajes podrían mantener el contacto hoy en día, pero no sería lo mismo. La magia de (re)encontrarse con alguien, de verte convertido en historia, se ha perdido para dar paso a un puñado de fotos, hashtags y actualizaciones compartidas a personas que poco se interesan.
---Al terminar de escribir, me encuentro con SE ENAMORÓ DE UN DESCONOCIDO Y LO BUSCÓ EN FACEBOOK HASTA ENCONTRARLO Por supuesto que en el universo Before no queda pensar que de entrada Jesse dijera "no me interesa" pero, ahora sabemos otro escenario para la vida real en los años 2milalgo.

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