martes, julio 29

and that is who i am.

Estoy teniendo terrores nocturnos. Me duele el pecho, me lleno de tristeza, me da miedo levantarme y me da miedo dormir. Varias noches lloro y no lo puedo controlar. No quiero, sólo sucede. Como siempre, no encuentro a quién decirlo. Me recetaron pastillas para dormir y para la ansiedad, a casi todos se les hizo extraño y varios comentaron que es feo medicarse. Sé que nadie me juzga, o eso espero, pero sí me pone una barrera para decirles que estoy teniendo terrores nocturnos. Son solamente dos meses de medicamente que preferiría no tomar, pero que está haciendo maravillas por mi ansiedad. No quiero que me digan "no estés triste", o qué pregunten por qué lloro. Sólo quiero que alguien lo sepa, que me siento mal y esto sucede aunque no tome las pastillas. Pero estoy tan renuente a hablar el tema, miedo a las reacciones que no quiero, que incluso esto lo voy a programar para publicarse dentro de meses.

sábado, julio 26

Just two people

La misma semana que una niña (10 años, creo) me preguntó si tengo amigas, un comentario en este blog me hizo recordar una vez, de esas raras en las que de hecho salgo (salgo, salí?) con amigas. Aunque lo intento, no me acuerdo por qué "terminamos" en un café/bar, a media tarde, hablando sobre fetiches, fantasías sexuales, cosas que haríamos y cosas que no haríamos.

Tampoco recuerdo detalles, sólo que una sí dejaría que la pareja le tomase fotos/videos; y la otra, no. Era/es una cuestión de confianza, porque claro mientras es tu pareja pues qué bien pero ¿y cuándo ya no? La verdad es que lo ¿correcto? ¿sano? sería que pues esas imágenes, o videos, fuesen borradas y ya ¿no? Aunque si no puedes confiar en que esa persona sólo las usará para sus momentos de calentura, mejor no dejar que lo haga. 

De cualquier manera, hablábamos de esto mientras en la mesa de al lado, de espaldas a nosotras, un sujeto disimuladamente escuchaba. Porque si hacer la silla para atrás, sentarse muy derecho y no cambiar la página del libro nunca jamás, no es disimular ¿entonces qué es?

martes, julio 22

Primera vez

El primer amor, el príncipe azul. La película en nuestra imaginación, el cuento de hadas esperando ser realizado.

Momento ¿Acaso alguna de esas cosas dura más de tres horas? Todos, hasta los gnomos de jardín, aspirando ser Romeo y Julieta. Adolescentes enamorados, locos. Separados por la familia y de todas maneras jurando amor eterno. Recuerdo que ellos acabaron bien muertos. En verdad ¿Queremos morir por alguien más?

“Haría todo por ti. Te daría mi vida, porque en realidad es tuya. Eres la única luz en mi cielo. Te seguiría hasta el restaurant en el fin del mundo”. Y otras mentiras varias que ellos, y a veces ella, dicen para llevarnos a la cama.

La primera comunión se traduce en la primera vergüenza. Las primeras caricias desesperadas, en el primer dolor. Y ese te lleva al primer paraíso de tu vida. Aunque sea artificial.

Tanto imaginarlo, desearlo y hablarlo con las amigas, para que al final nada, ¡NADA!, sea como lo esperaste. A veces, si tienes pésima suerte, ni siquiera tu compañero.

El protagonista de El Lado Oscuro del corazón, tiene la loca idea de buscar a la que vuela. Podemos interpretar el volar, como los mejores orgasmos de tu vida. Una sincronía, una pasión desmedida. Perder el piso. ¡Abandonar este mundo! No importa nada más que tu pareja y tú. ¿Pasará eso en tu primera vez? Lo más seguro es que no. Y no es desearte el mal, no. Es que si de por sí es difícil encontrar eso, el tipo de la película tiene 30 años, digamos que lleva 15 buscando y nada, no ha encontrado ¡nada! ¿Qué te hace pensar que tu primera vez será todo eso?

Lo más seguro, que hasta la televisión y las películas te enseñan pero tú no te lo quieres creer, es que pierdas la virginidad con un total y completo idiota. Bueno, en el momento no le dices idiota. Lo llamas el amor de tu vida, jurando una y otra vez amarlo mucho. Un mes atrás y ni lo conocías, pero no importa porque estás segura, ¡APUESTAS!, que será tu compañía por todos los años que te quedan de vida. ¿Por qué piensas eso? ha de venir con el paquete de “soy humano y me equívoco 80% de las veces”.

Es que nos gusta enamorarnos. Somos egoístas y queremos sentirnos bien y pensamos que compartiendo la vida, es que lograremos esa sensación de “Yo todo lo puedo, yo soy el mundo”. Yo, yo, yo y la persona que se chingue ¿no? Aplica para el amor y para el sexo, más obvio en uno que en el otro.

Eso sí hay que dejarlo bien en claro, el que no quiere caer, no cae. Dijo Jaime Sabines alguna vez  si a una mujer le gusta un hombre o si a un hombre le gusta una mujer, tarde o temprano sucede lo que tiene que suceder. A veces uno de los dos, el enamorado, el que tiene ganas, se ve en la necesidad de engañar al otro. Palabras bonitas, promesas, lo que quieres escuchar para convencerte que haces bien de acabar ahí donde quieres, y con quien no quieres pero le traes ganas.

¿Alguien quiere pensar que su primera vez será producto vil de las hormonas? No creo. Nos gusta pensar que es el comienzo definitivo de la vida compartida, que no hay vuelta atrás. Disfrutamos confundiendo sexo con amor (o, al menos, deberíamos disfrutar). No lo admitimos, nunca. El sujeto nos corta de tajo la inocencia y nos rompe el corazón, pero seguimos defendiéndolo, para poder defendernos.

29/03/2011

viernes, julio 18

"You live, you learn"

Es muy cierto. Todo lo que hacemos en la vida es aprender. Pero a veces esas lecciones vienen con una carga negativa, algo que, aun queriendo, no podemos ignorar. Ejemplo: el divorciado que no se volvería a casar, al menos no con cualquier persona, ni hasta muchos años después de la primera boda. Tal vez en el intermedio, conoce a alguien con quien sí funcionaría, pero no va a arriesgarse de la misma manera que antes, o como lo haría una persona que nunca ha estado casada. Ejemplo 2: todas las personas que ya no se lanzan de cabeza, ojos cerrados y manos atadas, a una relación. Las que quieren ser conquistadas, porque ya lo hicieron una vez, o dos, o tres, o siete veces y no es que ya no crean en el amor, es que ya saben que esos riesgos, aunque valgan la pena, dejan cicatrices de esas que arden si las tocas, y también si no. Esas personas que van a caminar despacio, dejándose alcanzar pero alejándose en el momento que la otra-persona dude. Así esa duda exista solamente por una fracción de segundo, será suficiente para que todas las cicatrices duelan al mismo tiempo, y uno decida que mejor ya no.

lunes, julio 14

Otra vez sin titulo

¿Qué sucede cuando por más que buscas, no te encuentras? y cuando nadie te está apresurando y todavía hay personas que ¿confían? en ti pero no entiendes ni por qué esperan, a estas alturas, que su esperanza de frutos... y es sólo esperanza, de que harás algo, no saben qué y no importa el qué, pero algo... que tu tampoco tienes ni idea. Y la diferencia claro, es que

jueves, julio 10

Hablemos de polvo y herida.

Mi ex el que más quise, dejó de escribir por su ex novia. Lo sé porque volvió a escribir en su cumpleaños (de ella). Me cala el ego, que fue ella y no yo. Pero es que siempre, fue ella y no yo. Yo soy Rachel, ¿recuerdan?

El otro ex no escribe, que yo sepa.

Y luego viene Caramelo, que sí escribe. Se supone que ser parte de la vida de un escritor te hace especial, pero no sé si él escribió para mí.  Incendio también escribe, y muuuy genial, creo que se llevaría el premio. Escribió algo super bonito para una morra que terminó mandándolo a la chingada.

No creo, en todo caso, que ninguno lo hiciera, escribirme algo. No es como que ahora (mayo del 2014) me importe, sólo que lo estoy pensando ahorita y vale madre toda la gente que deja de escribir por alguien. Valen pa' pura pinchi madre.

Y sí, en esta lista me faltó alguien. En las etiquetas, no.

domingo, julio 6

Follow Rivers

Un amigo entra a mi cuarto, lo recorre con la mirada y me pregunta si acabo de llegar de viaje. "Hace más de un mes, sabes eso." Entonces pregunta si estoy por irme. "No. Digo, lo más cercano es en casi cinco meses, a finales de octubre. ¿Por qué?" Dice que mi cuarto parece el de alguien que va llegando a un lugar después de huir de otro, o, segunda opción, alguien que está apunto de huir.

martes, julio 1

We used to be friends

A veces sigo esperando que seas tú. Cuando escucho un carro llegar, cuando llaman a mi puerta, cuando un ruido me despierta. Sigo esperando que seas tú. Visitando de repente, o por culpa. Sigo esperando que seas tú quien inicie la conversación, aunque eso sea causa perdida desde antes del fin, yo espero que un día me hables, por aquella misma culpa que espero te lleve hasta mi puerta. Sigo imaginando que llegas, hablamos, nos quedamos. Sigo esperando que seas tú a quien me encuentre años después, para resumirnos las anécdotas en el proceso de darnos cuenta que debimos separarnos sólo para encontrarnos en un mejor momento. Por que yo, sigo esperando que seas tú.