lunes, octubre 6

No me van las cosas que son por obligación.

He intentado aprender a no esperar nada de nadie y a hacer las cosas por que quiero. Es difícil no esperar nada, ni siquiera la supuesta correspondencia de las acciones. O lo complicado es entender qe sí, si pateas una pelota, va a rodar; pero no, no porque uno haga lo improbable por estar con una persona, la persona también lo hará. Y está bien, porque, esa persona también está, o debería estar no esperando nada y haciendo todo simplemente por que quiere.


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