jueves, marzo 13

Wild world

Recientemente por fin vi una temporada de Skins Uk. Ya había visto las escenas donde cantan esta canción, mas verlas sabiendo la historia pues como que me dolió un poco más de lo que canción por sí misma.

En 1970 Cat Stevens lanzó esta canción. Yo la encontré en el playlist que ha resultado ser el más triste del mundo. Siendo justas con la bloguera, también compartió uno feliz, de bailar en calzones y empacar. Ahora que lo pienso, nunca he confirmado lo que sea buen playlist para empacar. Recuerdo que la escuché un domingo, no había escuela, y me pareció muy triste y quise abrazar a la bloguera. A alguien le dije que escuchaba canciones tristes y, cuando me cuestionó por qué, sólo se me ocurrió "porque por una vez, la del corazón apachurrado, no soy yo." Le dio gusto, sonreímos, o al menos yo sonreí. Lo que no sabía, es que un par de días más tarde, tal vez hasta semanas, ese alguien me rompió el ego, con la suerte que los pedazos rotos fueron a caer encima del corazón. 

Ahora sí que necesitaba un playlist The end of the world. Lo seguí escuchando, masoquistamente, durante los meses siguientes. Porque aunque al ego le cueste admitirlo, lloramos meses. Luego nos recuperamos, pero cada vez que el malestar tiene algo que ver con corazones malditos, ahí está el playlist. Quizá lo utilizo porque ya las tengo marcadas como canciones tristes, y así no me arruino nada, como casi hago con Copenhague

Algunas canciones del playlist más triste del mundo: Trouble, The end of the world (duh!), The Space between, Que más da, La despedida, Lo que más,  Alcoholic, Black,  y, claro:



Me di cuenta que todo eso sucedió en 2011.Y así un día, sólo haciendo memoria me daré cuenta que eso sucedió en TalAñoHaceMuchoTiempo. Vives, aprendes y sigues, aunque momentaneamente te duela.

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