domingo, agosto 18

AllíDondeSoliamosGritar

De todos los refranes y dichos que me sé, el que peor se me da es "Sobre advertencia no hay engaño". Saltarme los hiierros que separan la caída más brutal es algo que hago casi sin pensar, tal vez por mi convicción de que arriesgarse vale la pena, aunque luego, cuando todo se termine, vaya a llorar. Soy demasiado emocional hasta para nombrar blogs. No digo sea culpa del mundo, pues las luces de alto estaban puestas, y las intenciones declaradas,... sólo que no se detenerme cuando lo que quiero es seguir y ver a dónde lleva esto (aparte de a un final, ya que nada es eterno).

No hay comentarios:

Publicar un comentario