viernes, mayo 24

Todo

Han estado sentados uno frente al otro por demasiado tiempo, ambos sienten que han pasado meses y quizá así ha sido. No dicen nada, pestañean de repente, o suspiran, miran al suelo, al cielo, por la ventana, cualquier otra cosa. Cuando dicen algo, no es concerniente a ellos.

Suspira. -Dices que no te dejo quererme.

-Es correcto. Huyes

-¿Acaso me persigues? Ves mi espalda y no haces nada. Te sientas aquí y no dices nada.


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