jueves, mayo 2

Humo

Con tus manos examinas cada pliegue de mi piel
y te pierdes, te diluyes, te desarmas sin querer,

(Nacho Vegas)

Lo ve hablando por teléfono y se pregunta si es con su novia. Sabe que podría ser cualquier otra persona, pero es lógico que hable con su novia todo el día. A ella ni le importa, "bésala hasta que se les hinchen los labios y si quieres chuparle el otro par, ¡Pues adelante!" dice, piensa, se convence.

Está con ella por alguna razón. A los dos les gustaría decir que es el intelecto, la compatibilidad ideológica, las discusiones de alto nivel que pueden tener... Pero hasta los intelectuales necesitan lo físico. Agarrar manos, besar, acariciar cintura/cadera/piernas, morder labios, apretar estratégicamente los cuerpos, quitar la ropa, besar por todos lados,  lamer los pechos, morder por placer puro, escuchar los gemidos de la pareja, saber que todo lo está provocando uno con su tacto, y lengua y boca y nomas porque está ahí, cerca pero sabiendo que se puede más. Desnudar hasta que no quede una prenda, ni pudor, sólo escalofríos y jadeos. "y lo que venga después. Que se la coja todo lo que quiera, hasta secarse. ¿A mí qué? nada. Nada".

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