miércoles, enero 9

LÍNEA DEL FIN



Siempre que recuerde esa fiesta, la clasificará de extraña. Primero el tipo que le sacó platica como dos horas, sólo para, sin razón aparente, alejarse y  ni siquiera voltearla a ver de vez en cuando. Sofía se había quedado platicando con alguien y dio gracias de que al menos su mejor amigo Andrés estaba ahí, con ella.

La noche avanzó y el sujeto que había intentado ligar con ella, terminó besando a Sofía. Tal vez no hubieran visto, de no ser porque sucedió justo cuando buscaban a Sofía para irse.

Aprovechó un rato a sola con Andrés para preguntarle si le había molestado -¿Sofía besando a ese guey? No. Muy su vida. Fuimos algo,  ya no. Ella es libre de hacer lo que quiera.

En el camino a casa, sabiendo que no heriría susceptibilidades, le preguntó a su amiga qué había pasado, si le gustaba el tipo o nomas fue un beso. Si le gustaba, estaba lista para darle su número de teléfono.

-¿Por qué lo tienes?

-Creo que intentó ligar conmigo.

-¿Y eso qué? Se borran los números. Cuando no te interesa algo, lo borras, no hay necesidad de conservarlo.

-¿Eh? Pues tal vez Sofía lo quiere.

-¡Cuando te lo dio todavía no pasaba nada!

-Un beso, esos siempre pasan casi sin querer ¿no? Sobre todo conmigo y gente que en realidad quiere besar Niki.

-¿Te ha pasado?

-No tienes ni idea. –Levemente pero podía ver a su amiga sonriendo, nada de malicia en sus palabras. Andrés, en cambio, se quedó serio el resto del camino.

Hay algo que se esconde detrás de tu sonrisa y mi piel,
Tal vez Niki ya hubiese dejado el tema por la paz si alguno de ellos lo hubiese hablado con ella. ¿Qué sentido tenía eso de anunciar un noviazgo, que había sido secreto durante casi nueve meses, ¡sólo para terminar dos semanas después!? Para Niki era una tontería, no comprendía. -Nueve meses es lo que tarda en nacer una persona.

No lo hacía por molestar. Entender era todo lo que quería. Ni cuando le dieron la noticia, ni cuando le dieron la segunda noticia, le habían sabido, o querido, explicar exactamente cómo sucedió todo eso de pasar de amigos a amigos que a veces se besan.

-No entiendes, lo sé. ¿Sabes cómo lo sé?

-Porque te lo he dicho.

-Porque no lo entiendo ni yo. –Están en un parque infantil, en los columpios. Originalmente salieron a tomar un café y platicar de sus vidas, de cualquier cosa que no incluyera a Andrés, por sugerencia de Niki, no de Sofía. Habían terminado en el parque porque se aburrían. –Por eso.

-Pero estuviste ahí.

-Te puedo decir una cosa, me dieron ganas de besarlo cuando vi que eso podría molestar a mi súper amiga…

Dejó de columpiarse mientras su amiga seguía. No podía ser cierto. ¿Era siquiera un motivo valido? Sabía que no se llevaba bien con Diana y que nunca lo había hecho, pero… no. –No te creo.

-Y si él alguna vez te cuenta sus motivos, me dices.

El intento de Sofía por disimular la tristeza, es el peor que Niki haya presenciado.

Hay algo que nos come cuando nos volteamos a ver.
-Dice Sofía que quiso algo contigo por molestar a Diana. –No sabe si es buen momento. Jamás ha sido buena idea hablar con él cuando intenta escribir, pero ya no puede aguantarse las ganas de intentar atar los cabos sueltos.

-Yo sé la misma historia. Me la contó poco antes de dejarme.

-¿Ella te dejó? –Esa información era nueva –Pensé que…

Se lleva la mano a la frente, se frota los ojos y las sienes. Se ve cansado. –Pues no, ella dice que sólo importaría contar ese detalle si fuera a contar el motivo. Prometió no hacerlo y espero que cumpla. Veo que está cumpliendo.

-No me lo dijo a mí, no sabes s…

Se ríe amargamente, -a nadie que importe le ha dicho.

Hay algo que nos quema, algo que lastima…
-¡Ay, Niki! Te quiero de verdad pero… ¡No mames! Eso fue hace un mes, o más.

-Mes y medio

-¡Ah! ¿Ves? Déjanos ya.

-No puedo. Quiero pero… no puedo.

Sofía sigue bebiendo y comiendo, como queriendo ignorar la presencia de su amiga. -Andrés no puede comer y beber, yo necesito hacerlo para no terminar peligrosamente ebria.

-¿Ese fue el motivo?

-Claro que no. –Dos suspiros antes de continuar,- espero puedas suprimir las ganas y el impulso de preguntarle de quién está enamorado.

-¡¿Está enamorado de ti?! Te dio miedo y por…

-No. Está enamorado, aunque nadie se haya dado cuenta.

-Tú sí.

-Nadie que importe se ha dado cuenta...

Hay algo que no deja, algo que nos duele…



El titulo y las  frases en cursiva son de San Pascualito Rey

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