miércoles, enero 23

Because of you tonight



Take a second to say goodbye and then please don't bite your lips when you walk alone
Klimt 1918

Hay cosas que no quiero escuchar, sin razón valida sólo no quiero. No me gustaría escuchar que alguien cercano a mí, querido por mí, tiene alguna de esas enfermedades que agotan lo mismo la paciencia que las ganas de vivir.

Tampoco quiero escuchar un “te extraño” saliendo de tus labios. Ni que lo escribas, ni enterarme por terceros.  Me gustaría no estar pensando en si lo sientes o si estás bien con tu vida, el que se va no tiene derecho a llorar, ni extrañar, ni querer regresar.

Algunos lo hacen y la otra persona acepta las lágrimas, las palabras y a veces lo abraza con miedo a soltarlo y que vuelva a salir corriendo. Si ya lo hizo una vez, no hay razón para confiar. Todo eso sucede y no debería, no es justo ni lo mejor.

Todavía hay gente que me pregunta por ti, o me cuenta las novedades en tu vida. A todas las historias les falta el encanto que ponías, casi sin querer, al contarlas. Es cuando me dan ganas de llamarte, mandarte un mensaje, hasta palomas mensajeras te mandaría de tener una… me falta valor para hacerlo sin que vuelvas a salir herida.

En apariencia podríamos hablar toda la vida, en la mañana cuando ninguno tiene trabajo que hacer, o en la tarde cuando es todo lo contrario. En la noche, como solíamos hacer, en medio de nuestro insomnio compartido.  

No lo hacemos.

No lo haremos

El que se va no tiene derecho a decir nada, yo quiero decirte todo.

“Disculpa pero te extraño. Te amo, perdón”.


---fin---
Me encanta que por dejar tiempo entre que escribo y lo "publico" aquí, llega un punto en el cual hasta yo dudo de qué me inspiró. Esa banda es muy melancólica, pero vale la pena. Bastante.

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