domingo, septiembre 9

Como tú


[eso de los titulos para post va de mal en peor u_u... ahora es por "a mí me gustan como tú"]

La primera vez que leí a Rainer Maria Rilke, leo la fecha del post en el que es mi blog favorito y recuerdo semanas antes de eso estaba yo pensando en dejar eso del te suelto para que me agarres. Te suelto, nos dejamos ir. Quien quiera saber qué sucedió al final, lea otros post.

"recuerdos, es necesario olvidarlos cuando son muchos" se quedó tan en mi mente como el "que nos vaya bonito", pero no hice mucho por encontrar más del autor. Rilke volvió a mí hasta una de las últimas materias universitarias, esa a la que nunca le agarré el rollo con todo y que surgían lecturas interesantes. Tal vez he estado demasiado dispersa. Resulta que la frase que me gustó, no la incluí en el blog de citas ni nada... decía que estoy dispersa mucho muy.

La ultima vez que visité el Distrito Federal, coincidió con el tianguis del libro en el Ángel/Avenida Reforma. Fui incapaz de encontrar lo que pensé estaba buscando, y en su lugar me topé con una rosa sobre fondo blanco-casi-amarillo. Rilke. Vivan esos momentos en los que te encuentras algo que no buscabas, y no llevas dinero.

Benditos aquellos días siguientes que son benévolos y dan oportunidad de volver a los lugares visitados. Ah! mención de honor al vendedor de libros-todavía-no-instalado que con decirle "Rilke", supo cuál era en medio de una caja llena de libros huérfanos. El Testamento, y no algún otro de Maria que sí había.

Ya hace un mes de eso y aún no lo leo en orden. Con este libro me está sucediendo algo que cualquier escrito debiese provocar, si el mundo fuese perfecto así sería. Lo abro en una página cualquiera, leo el contenido y casi siento que me enamoro, o que odio profundamente al tipo; que no puede parecerse tanto, siendo tan distinto; alegría y una que otra lagrima de esas que últimamente abarato. 

No sé nada del contexto, del autor se poco, y sin embargo ahí estoy, sintiendo, con frases al azar, cosas. Algo. Hasta ahora ninguna hoja me ha dejado indiferente, no que coincida con todas. Todas me han hecho sentir que lo sé todo, pero al mismo tiempo me dejan con la espina de saber cómo fue que terminamos "Debo llamarte a ti..., pero precisamente con ello quedaría destruido lo último que me queda..."

y de conocer todo lo que sigue a ese "Vivir en los abrazos sólo puede hacerlo quien pueda morir en ellos"

Resumiendo, porque desvarío pero se puede tomar como el ejemplo de todo a lo que no me estoy refiriendo; digo que El testamento de Rainer Rilke se puede leer en orden, como lee la gente normal, y ser disfrutado como me ha sucedido luego de abrirlo sin saber dónde y ponerme a leer 2, o 3, páginas adelante/atrás. O se puede leer así, tomar cada vuelta de hoja como un cambio de tema, o de libro, sin que por eso se vuelva desagradable o confusa la lectura.

Debería mas no puedo tomar la costumbre de leer queriendo saber el significado de todo, hasta eso que el autor no dijo y que suponemos quiso expresar. A pesar de ello, y de no saber ni querer distinguir entre géneros, sé lo que me gusta y lo que no. Y lo que adoro, caso Rilke.
"de ceder todo, todo lo mío, y de lanzarme a ciegas a tus brazos, como lo ansío algunas veces, y de perderme en ellos..., tú tendrías a uno que ha renunciado a sí mismo: no a mí". 

 Último detalle, si le quito la cubierta con la imagen de la rosa al libro, me queda letras blancas sobre fondo negro. 

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