lunes, agosto 1

They dont believe (1 de agosto)

1 de agosto. Primero de agosto. Lo que le sigue a julio y 30 días antes de cumplir años. Varios 1-08 he escrito en el blog privado sobre ello. Aquí no podría: podría leerlo una de esas personas que luego dicen “te entiendo por qué...”, no me interesa conocer una historia igual.

A lo largo del año tengo bastantes fechas “aniversario”. En mi historia de vida, dos primero de agosto que recuerdo cada que termina el mes siete. Del primero pasopalabra. Del segundo, también. No se me olvida mencionar que no estaría aquí sin ellos (eso se dice mucho, pero yo sé que así es).

Después del salto de línea, dos videos. Y un texto.
Todos los lunes tengo que grabar un comentario en clase de géneros periodísticos. Nada más apropiado para la fecha que un texto que inicia con una frase de Julieta Campos “La verdad es que estaba dispuesta a creer en cualquier cosa”



To whom it may concern
1.

“La verdad es que estaba lista para entregarse a cualquier rito, para creer en la magia..., dispuesta a creer en cualquier cosa” Frase de Julieta Campos en su libro Muerte por agua.
Se sabe que no es muy buena idea hablar de religión, ni política ni fútbol; esto, porque cada persona es un mundo y en cada mundo tales tópicos tienen dimensión, color y sabor distinto. Es tan complicado llegar a un acuerdo, o terminar la conversación sin que nadie se moleste, que mejor ni empezarla y vivir tranquilos.

Todos somos intolerantes, la diferencia está en el qué. Hay quienes, siendo católicos, cristianos, apostólicos, testigos o de cualquier otro culto, no soportan que alguien les venga a decir que su creencia está mal. La verdad es que nadie debería tratar de convencer a otra persona para que comparta sus ideas. Mas, si vamos a pedir que se respete nuestra religión, tanto mejor si también respetamos ajenas.

Hay quienes pueden pasarse todo el día viendo deportes, o que sólo leen las noticias relacionada a ello. En contra parte, hay personas que piensan que ciertos deportes son pura brutalidad y tanto mejor sería si fuesen cancelados de por vida.

De política ni hablar. Puede llegar a ser más variado que una plática sobre los distintos dioses. Es posible, y de verdad muy fácil, encontrar a dos personas que dicen seguir la misma corriente, sea izquierda, derecha, central, marxista, juarista, o cualquier otra; y sin embargo estas dos personas están lejos de compartir las mismas ideas y acciones. Ni ellos se ponen de acuerdo y terminan en un juego de “soy más lo-que-se-supone-que-seamos que tú”

No importa a quién sigamos, o si creemos que estamos siendo los primeros y más originales con nuestra manera de vivir; el punto en común es que todos queremos que nuestra palabra, nuestras ideas, sean ley y pobre de aquel que se atreva a contradecirnos. Paralelo a esto, nos esforzamos en refutar cualquier idea contraria y en probar que es la otra persona, y no uno mismo, el que está en un error.

Se nos olvida, o no le damos relevancia, al hecho de que lo importante es creer. En lo que sea. Da igual si queremos creer que la raza humana es descendiente del mono, o que no somos más que polvo de estrellas. Da lo mismo si nuestro Dios es argentino, o judío, o árabe. Insignificante el hecho de votar por tal partido, o por ninguno si creemos que eso resulta mejor para el país. Y no debería importar si somos tan melómanos que preferiríamos gastarnos todo nuestro dinero en conciertos antes que en ropa, libros o cualquier otra cosa. Repito, lo que importa es creer. En lo que se nos dé la gana, por más tonto que parezca, pero tener algo que nos haga seguir, que nos ayude a soportar cada día de nuestra rutinaria existencia.

---Fin del comentario
¿Yo que creo? en que esos pasopalabras de párrafo atrás, y así es como voy aguantando un año más (con ustedes y sin ti). Y los que faltan ¿verdad? Lo que me falta de lo único que he prometido con toda la seriedad y ganas de cumplir (a pesar de creer que fallaré).
2. 

2 comentarios:

  1. Lo que me relaja a mi Ella, aaah :)

    yo ya quiero que acabe agosto, y todo el verano.... la verdad es que no aguanto este calor, a veces odio esta ciudad :(

    ResponderEliminar
  2. de las cosas buenas qe tiene estudiar fuera, es no soportar un verano caluroso. Gotta love the rain :D

    ResponderEliminar