viernes, abril 15

No sigo mis propios consejos presenta: NO RUEGUES.

1.Nada más sirve para aumentar el ego de la persona. Curioso, sucede con personas que de por sì se creen el non plus ultra.

2.También sirve para hartar. Ya te dijo amablemente que no (es algo así como “me caes muy bien la verdad y seguramente eres buen novio pero no, no es lo que quiero ahora”). ¿Neta quieres llegar a la versión amarga de eso?

3.Se atrapan más moscas con hiel. No me digan que no. Ahí estás diciendo y haciendo méritos y la persona ni te pela. Ah pero deja de buscarla un ratito y verás que regresa con un “ya ni me hablas tú u__u” o “qué tal si salimos”. Ya sé, pinches viejas contradictorias. Lo siento, aquí sí aplica, en muchos casos, el “nos gusta que nos traten mal”. (En realidad a mí me gusta la atención y ya, fin del misterio)

4.En casos de que ya fue. Qué difícil escribir algo cuando la conclusión ya está dicha :/. Pues es que por algo terminaron ¿no? Por exceso de amor no creo (podría pero ni que esto fuese una película).

5.En casos de velita... Esperen! Qué!? Si le tienes que rogar a tu velita, entonces no lo es. Recuerda, velita con cualquier cosita prende. Si no, aplica el #4.

6.En casos de Talón... ay. AY!. Y yo qué sé u__u es en donde aplican todas las anteriores. Obvio que le ruegues, lógico que lo hartes. A veces sí se puede dar que él te busque (después de todo, velitas son velitas). Se da también que..   Ooook, lo admito, soy pésima en este tema :/ porque soy el talón de alguien pero no me importa, yo ya lo solté y él sigue aferrado. Y así estoy con mi talón. Ni sé cómo hacer que me suelten, ni sé (y a veces creo que ni quiero) soltarlo.

Oh! por cierto, Nuevo blogcito

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