miércoles, febrero 16

Soy rock

Soy muy nena en versión columna, o texto que entrego en la escuela pues, presenta: 
Soy rock
·        Ayudando con todo el corazón.
·        Muy bien policías, muy bien.
·        Románticos hasta la médula.

No me atraía mucho la idea de asistir al Festival de rock Michoacán 2011. Sobre todo porque no era gratis. La entrada consistía en dos kilos de ayuda, que tampoco es tanto pero tampoco es gratis.

Si fuese opcional, entonces bien. Pero es a fuerzas. Primer inconveniente a que sea un lugar cerrado: pueden moderar la entrada, cooperas o te quedas sin ver al sexy vocalista/guitarrista. Algunos dirán ¡qué bien! Yo diré ¡PERO NO ES GRATIS! No me vengan con cuentos.

No soy de aquí, estoy acostumbrada a otra cosa. A festivales sin cooperación de nada. Que puedes entrar y salir a gusto. Espacios abiertos en los que el olor a mota no se queda estancado a un lado tuyo. Fluye. Va y viene, como la gente.

Terminé asistiendo porque una de las tres bandas fuertes era Los concorde. Banda nacida en el D.F como una especie de colectivo rock en el que los músicos cambian tanto y tan seguido como un humano normal cambia de ropa. Curioso que el único constante, sea también el que más fanáticas tiene de todos los que han llegado a ser parte de la banda. No es que me queje. Es más, si un día se quiere presentar solito, yo asisto.

Por la cantidad de adolescentes haciendo fila para pagar en Soriana  me quedó claro que para eso hacen el evento a un lado de un supermercado. Para que los codos/insensibles como yo, entremos a comprar una vez que veamos que no hay salvación.

En mi mente fantasiosa, una voz grita que si uno quisiera ayudar, no necesitaría el pretexto de la música. La realidad me dice que, si lo haces por entrar a un evento, lo haces de corazón, porque te nace.

Segundo inconveniente de que sea en un lugar cerrado: Policías por doquier. Revisando mochilas. Revisando sí tengas tu boleto de “yo cooperé”. Esas cosas tan vitales para la seguridad de una ciudad como Morelia.

Pasando seguridad, uno se imagina que ya la hizo. ¿Ya que más podría faltar a parte de pasar un buen rato con música en vivo? Obviamente, encontrar un buen lugar. Complicado si el concierto es en una especie de plaza de toros. Nunca entendí qué hicieron las pocas personas en ruedo para estar ahí. Se me ocurre que llegaron desde el inicio y no sólo a buena hora para las bandas internacionales.

¿Gradas al centro? Todas ocupadas y las que no, era para gente que es tan importante que nunca jamás se apareció en el recinto. Era buena vista, comprobado cuando uno de los guardias, súper buena persona él, me dejo ocupar uno luego de ver mi cámara fotográfica.

Si vas nada más porque no tenías nada mejor que hacer en un fin de semana san valentinesco, que escuchar canciones tan románticas como “y ahora lo ves, el amor es principio del fin… esto es el fin”. Entonces, quedarte sentado está bien para ti. No necesitas más.

Pero para aquellos adolescentes de Soriana, obvio no. A ellos no les basta con cantarle a esos “rojos, labios rojos” que quieren besar. Quieren sentirlo, bailarlo, brincarlo, fumárselo junto con su  gallo.

Ellos son los que están ahí por lo que les mueve el corazón, lo que les nace hacer. Llevar sus kilos de ayuda, claro esto. Si ya luego uno distrae al policía en lo que el otro se brinca la barda de gradas a ruedo, bueno eso es ya nada más por no dejar. Para tener algo que contarle a los nietos.
````fin

La siguiente tarea es un artículo de opinión. Puede ser del periodismo local, de la política estatal, o de relaciones en Pareja. Aaaaaaaaaaaaja.... enfin.
Ah por cierto, la tarea para esta columna era: columna con toque sarcástico, que diera risa (nops, al final no entregué la de Top gear)

3 comentarios:

  1. Esta es mejor que la del top gear!!!

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  2. ya quiero bailar slam y aventar humo entre la gente en el próximo rockfest :D

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  3. Envidia de qe eso sí sea en un espacio abierto u__u Te fumas uno por mí :D

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