lunes, febrero 21

I know your story

Cuando me han llegado a decir que mi historia les sirvió de ejemplo, o motivación, para dar un paso similar, nunca encuentro qué responder. Menos si me preguntan cómo vencer el miedo. La razón es que mi primer pensamiento es “nada más conoce la historia a través de la palabras de alguien que lo vio de cercas, pero que de todas maneras no lo vivió”.

Recuerdo que años atrás mi papá me dijo que quien dejaba de estudiar, aunque fuese sólo un año, lo más seguro es que no volviera a hacerlo jamás. No logro ponerle el contexto a las palabras, puede que estuviera planteándole la idea de tomarme un año libre, puede que estuviera pidiéndole me dejara su plaza para ya no tener que estudiar (eso fue, poco antés de entrar a prepa), o existe la posibilidad de que lo dijera por personas totalmente ajenas a mí. Como sea, el punto es que esas palabras pesaron en mí.

Lo hicieron pero, como la mayoría de los que están leyendo esto saben, me tomé ese año. Mitad por decisión, mitad por no tener de otra. Aja, yo estaba bien fijada en esa carrera... sobre todo porque uno de mis motivos para considerar otra (ehem letras) era por una persona... y no, así no. Pero bueno, nomas era un año y ya luego podría estudiar lo que quería, no por capricho mío sino de la escuela. Escuela que luego cerro. Ups. Al señor destino/Señora vida les encanta ponernos obstáculos así ¿verdad? Porque si lo quieres, lo vas a perseguir. Si no, vas a estudiar otra cosa-

Algo había que hacer. ¿Qué? Quién sabe. Aturdida con muchas ideas pasando por mi mente. Sin salida, sin opciones, o casi pues, ya saben, me encanta hacer drama. Lo que hice en esos días, una semana entera, estrellitas de papel para los regalos de San Valentín. Fue un Sábado, el domingo casi que no hice nada aparte de pasarme más de medio día en casa de quien actualmente ocupa la casilla Facebook-iana de “en una relación con Trixivie Mls”.

Lunes. O martes. O qué importa el día.
-...Qué vas a hacer
Y yo qué sé 
-Sabes dónde puedes estudiar o ni eso.
Claro, aquí y aquí y allá.
-Y eso cuánto cuesta?
...
-Investiga...

[Corte a]
Cuestan lo mismo.
-Seguro que las rentas no.
Seguro.
-Qué vas a hacer?
... Pues ahm el primer examen es... (pasa papelito con fechas)
-Y si no quedas, te avisan a tiempo para probar suerte en esta.
...

¿Jueves de la misma semana? Muchos culichis preparándose para disfrutar de Plastillina Mosh en vivo ¡Y gratis! (A propósito, nos siguen sorprendiendo los conciertos gratis? Lo raro es que cobren, eso nomás las bandas viejas o internacionales) ¿Yo? Haciendo maleta para viajar con el único fin de hacer un examen de ingreso a la universidad. Nadie sabía, fuera de la familia digo. Sólo que por esas fechas era normal que dos amigos, Juano y Victor, llegasen sin anunciarse a mi casa. Bueno, eso sucede con casi todos mis amigos, pero esos días ellos eran los que más. Y así pasó. Supongo que me vieron nerviosa y entonces les dije... les dije que podía ser que no estudiara en Culiacán. Recuerdo que uno puso cara de Pero por qué! Cómo!?! y el otro afirmó que ya no iba a vivir en Culiacán.

Viernes, tramites de pre-inscripción, pasear por una ciudad que pocos meses antes me había enamorado, que incluso llegué a decir que me gustaría para vivir. Calmar los nervios... y todo para que el sábado volvieron a atacar impidiéndome disfrutar del café gratis u__u. Esta escuela es muy de café/té "gratis". Ya no recuerdo si fue en esta visita o en la siguiente que granizó. Pero granizo y no mamadas. De capa de hielo sobre los autos dejando inútil el limpiaparabrisas. Frío, mucho. ¿Si vivo aquí así será? No mamen En febrero ni frío hace. Y la vez que haya sido, fue la única vez que me he cambiado de ropa en un baño público.

Para el domingo yo ya estaba de vuelta. Lista para ver a Molotov en vivo ¡Y gratis! (ven? Nada sorprendente en ello). Y otra vez no le dije nada a nadie. De hecho no recuerdo cuándo salí con mis pocas amigas, que en ese entonces eran más y más unidas, y les dije que había ido... y ellas solitas agregaron el “entonces eso vas a estudiar, y allá, no aquí”.

Yo seguía muerta de miedo. En parte por la posibilidad de no quedar, otro tanto por entonces tener que ver más opciones, y un poquito por si sí. Creo que por eso me alegré tanto cuando me dijeron que sí, porque era la carrera que tanto qería y ya no tendría que pensar más en ello.

¿Cómo se lo dije al mundo? No sé, recuerdo haber mandado un tuit todo feliz, luego mensajes a los 3 integrantes de mi familia sanguínea inmeadiata. Y los demás... quizás por facebook, quizás pregúntando.

Nadamás quedaba el pequeño detalle de mudarse.

¿Cómo tomé la decisión de mudarme? Nunca lo hice.
Primero fue Qué voy a estudiar, no puedo tener más años libres... ¿o sí? Uhm supongo qe no, qué triste.
Después vino Dónde pues? Dónde?... empezamos en la ciudad chiquita? Seeeh, eso podría ser... y si no quedas?... oh pues nimodo, chilangos.(digo total, ni qe yo le hiciera el fuchi a los chilangos verdad?)
Terminamos con un Pues me aceptaron, ah pues a mudarse ya qué.
Cuando me preguntan qué hago tan lejos del nido y respondo que estudiando periodismo, lo digo muy enserio.

¿Historia inspiradora? De dónde putas! Si tan sólo me fue arrastrando la vida y no sé decir que no. Claro, me hacía ilusión y tenía miles de ganas y miedos (dice... Guy de Maupassant, algo como: miedo de qué? no sé pero miedo). Incluso llegué a tener una crisis muy cabrona de no saber qué hacer y miedo de ese asfixiante “A quien no lo siente, no es posible hacérselo comprender. Kafka.” 

Y otras cosas que nomás iban sabiendo las que por esas fechas leían el blog privado, que de hecho nomás ahí están/las he comentado. Porque hay cosas que no puedo ni comenzar a mencionar a gente “de la vida real” sin que piensen que lo que trato de decir es que ya no quiero estudiar/estar aquí. Estoy conciente que este post puede despertar pláticas de esas, pero no, nada que ver. Simplemente me apatecía contar este lado de la historia porque... bah, eso se los puede decir el calendario (2009 y 2011).

Nota al pie: la única frase “contra el miedo/incertidumbre de mudarse" que, desde mi perspectiva, sirve/sirvió de algo: Sólo necesitas valor para un día: para subir a la nave y marcharte. Después ya no tienes que tener valor, porque ya no tienes alternativa.
Frederik Pohl en Pórtico.
Ha probado ser cierta

2 comentarios:

  1. Siempre es interesante conocer esa clase de detalles, al menos ahorra preguntas y da motivos para entender que a todos en algun momento la vida nos arrastrara... solo hay que ver hasta donde.

    PD. Fui a ver a molotov, gratis tambien, el mismo dia claro esta, y me dieron un botellazo en el ojo por buena gente. Morete de una semana y podia presumir que me pelie y gane. La botella me gano, pero casi nadie lo sabia. =)

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  2. Me gusta la última frase. Mucho. En mi caso fue primero el lugar, después la carrera (=.

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